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Hemogramas
y Exámenes Hematológicos
Vida media
de los hematíes
(Supervivencia eritrocítica)
La vida real
media de los hematíes alcanza, como se sabe, unos 120 días.
Se ha convenido, sin embargo, y por dificultades técnicas,
en medir la "media aparente" en la longevidad de los
eritrocitos, estimada por métodos radiactivos y según el
acuerdo siguiente: se "marca" a los hematíes con cromo51 y
se observa la radiactividad de muestras de sangre sucesivas,
cada 5 días, hasta que aquélla se reduzca al 50% inicial.
Normalmente, el tiempo medio de vida de los hematíes
normales marcados oscila entre 25 y 30 días: "media" de los
circulantes, viejos y jóvenes.
En las anemias
hemolíticas está acortada esta vida media. En las formas
idiopáticas, adquiridas, de origen extraeritrocitario la
curva es exponencial y la vida media por lo general muy
acortada (unos 6-7 días); las formas de origen
intraeritrocitario muestran, a menudo, una curva bifásica y
por término medio la supervivencia de los hematíes (unos 12
días) más prolongada. Las formas adquiridas sintomáticas
presentan una vida media moderadamente acortada (unos 15
días).
En el mixedema
suele estar alargada la vida media de los hematíes.
Transporte
plasmático
o del
hierro
(Capacidad
de fijación del hierro)
Para el examen
del metabolismo férrico y la interpretación de las anemias
interpretación de las anemias interesa conocer, además de
las sideremia, la capacidad máxima de transporte del hierro
por el plasma, expresión indirecta de la concentración de
siderofilina o transferrina del plasma y la proporción de la
misma que está todavía "libre" o no saturada. Estos son los
valores normales:
Hombre Mujeres
Microgramos/100 ml
Sideremia
..........................................................................................
80-150 60-140
Capacidad
total de fijación del Fe
..........................................................
300-400 250-350
Capacidad
libre de fijación del Fe
...........................................................
200-300 150-200
Grado de
saturación de trasferrina
.........................................................
30-40 %
La capacidad
total de fijación o captación del hierro se encuentra
aumentada; en las anemias posthemorrágicas y ferropénicas en
general, fisiológicamente en los últimos meses de embarazo o
también en los tratamiento prolongados con estrógenos y de
modo constante en la insuficiencia hepática. Disminuye, en
cambio: en la hemocromatosis, en ciertas anemias con
disproteinemia crónicas y en las grandes pérdidas proteicas
del síndrome nefrótico o de la enteropatía exudativa.
La capacidad
libre o instaurada de fijación del hierro se encuentra
aumentada en las hiposideremias, de cualquier origen y en
las anemias ferropénicas; disminuida, recíprocamente, en las
hipersideremias y así en las anemias hemolíticas, incluida
la perniciosa, sideroacréstica y aplásticas en algunas
hepatitis, y, sobre todo, máximamente en la hemocromatosis.
El grado de
saturación de la transferencia varía con independencia de la
capacidad total de transporte. Aumenta en la hemocromatosis
y en las sobrecargas férricas con hemosiderosis, así como en
las anemias hipersiderémicas (hemolíticas, perniciosa,
sideroacréstica y aplásticas) y en las hepatitis, por lo
general. Disminuye tanto en las anemias ferropénicas -donde
la capacidad máxima de fijación está aumentada, como queda
dicho- como en las infecciones y por afecciones consecutivas
crónicas -neoplasias, especialmente- en las que aquella
capacidad está reducida.
Ferrocinética y eritropoyesis
Una forma
indirecta, pero muy rigurosa y precisa, de conocer la
producción de hematíes y la actividad eritropoyética de la
médula o, en su caso, de la metaplásica mieloide
extramedular, consiste en "medir" el metabolismo del hierro
en sus diversas fases y en función del tiempo.
Para ello se
apela hoy a la administración de hierro marcado -Fe, isótopo
radiactivo- por vía endovenosa, y a la observación, en horas
y días sucesivos, de tres parámetros distintos:
1) Curva de
radiactividad del plasma. El descenso y su rapidez señala
el ritmo de desaparición del Fe en el plasma circulante.
Suelen
practicarse las determinaciones siguientes:
Tiempo medio
de aclaramiento (T/1/2), es decir, el que tarda en
alcanzarse la mitad de la radiactividad inicial.
Normalmente está comrpendido entre 60 y 120 minutos.
log 2
Expresado en
forma de "clearance", o sea, ---------, su
valor normal oscila entre 0,69 y 0,34
T/1/2
"Turnover"
(recambio, tránsito) del hierro plasmático (PIT), de mayor
interés todavía, ya que se relaciona muy estrechamente con
la actividad eritropoyética. Indica la cantidad de hierro
que, en un día, abandona el plasma para incorporarse a la
medula. Normalmente el "turnover" es de 6 mg por litro de
sangre en 24 horas (25 a 30 mg de Fe plasmático total en 24
horas).
2)
Incorporación de Fe a los eritrocitos, mediante la medida,
cada 24 ó 48 horas de la radiactividad de las muestras
sucesivas de sangre. Con estos datos se construye una curva
que, en el sujeto normal, alcanza su máxima altura hacia el
séptimo día y representa el 80% o más de la radiactividad
inyectada. Normalmente, el "turnover" del hierro
eritrocitico importa unos 4 mg por litro de sangre al día
(unos 20 a 40 mg de Fe incorporado por los eritrocitos en 24
h). Este dato indica la producción eritropoyética efectiva a
través de la utilización del hierro. Cifras inferiores a lo
normal se observan en las anemias aplásticas, e incluso en
la perniciosa y en las hemolíticas en general, ya que en
estos últimos casos, aunque haya una medula hiperactiva
resulta ineficaz en cuanto a la producción de hematíes
maduros normales.
3) Captación
de Fe por la medula, hígado y bazo. Se construyen las
curvas de radiactividad mediante la medición de los impulsos
emitidos en las zonas de proyección de aquellos órganos.
Normalmente la gráfica del sacro (medula ósea) es elevada
precozmente con un descenso lento, mientras que en hígado y
bazo descienden en seguida respecto de los valores iniciales
generales, con un ligerísimo y lento ascenso ulterior.
En las anemias
aplásticas, por el contrario, la curva medular es bajísima y
asciende, en cambio, notablemente la hepática (depósitos).
En las anemias hemolíticas es alta inicialmente la curva
medular, que desciende pronto, cruzándose con el ascenso que
experimenta entonces la curva esplénica (hemocateresis).
En la
metaplasia mieloide, primitiva o secundaria, son elevadas,
precozmente las curvas de radiactividad hepática y
esplénica, en contraste con la medular, que es plana.
Resistencia
globular
I. Osmótica
Se investiga
habitualmente en clínica sólo frente a soluciones
hipotónicas decrecientes. Normalmente, la hemólisis
comienza a partir de la solución salina al 0,45%
(resistencia máxima").
Disminuye
típicamente la resistencia osmótica de los hematíes en la
esferocitosis o anemia hemolítica familiar, aunque no es
obligado ni permanente este hallazgo. Es de observar que no
sucede lo mismo en otras formas de anemia hemolítica: es
normal la resistencia, e incluso a veces elevada, en la
anemia de células falciformes y en la eliptocitosis. En la
anemia mediterránea de Cooley se observa un curioso
fenómeno; comienza la hemólisis antes que normalmente, pero
no se hace total hasta el agua destilada: aumento de la
"amplitud de la resistencia". Por lo demás, la resistencia
globular puede encontrarse disminuida en afecciones
clínicamente no hemolíticas: en infecciones graves,
leucemias, y en estados acidóticos.
Aumenta la
resistencia de los hematíes, aunque discretamente, en la
ictericia hepática y la obstructiva -"paquidermia" de los
hematíes-, y a veces en las anemias secundarias.
En dos casos
vistos con GUTIÉRREZ PALACIO (una endocarditis lenta y una
tifoidea) se encontraron hematíes resistentes hasta el agua
destilada, con una morfología eritrocítica que recordaba a
la talasemia.
II.
Mecánica
Se encuentra
disminuida sobre (todo en la talasemia, en sus dos formas
maior y minor, y en la anemia perniciosa.
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