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Hemogramas
y Exámenes Hematológicos
Hematíes o
Glóbulos rojos
Los límites
normales del número de glóbulos rojos suelen establecerse
medio millón por encima y por debajo de la cifra media, que
para el varón es de 5.000.000 y para la mujer 4.500.000.
Semiología
Morfológica Eritrocitaria
1)
Polquilocitosis: Desigualdad de forma, que no es
circular sino periforme o abigarrada entre los hematíes.
Suele aparecer en las anemias hipocromicas.
2)
Planocitos o leptocitos: Adelgazamiento aplanado del
disco eritrocitario. También es frecuente en las anemias
hipocromicas.
3)
Anulocitos: Hematíes "en anillo", por exagerada
depresión central muy pálida. Igual presentación que los
planocitos: unos y otros significan reducción del contenido
hemoglobinico.
4)
Esferocitosis: Hematíes en bola, redondos, más pequeños
e hipercromáticos. Típicos de la anemia hemolítica
constitucional.
5)
Ovalocitos, eliptocitos: Eritrocitos alargados, en forma
de huevo. Normal su hallazgo si inferior al 10%. En mayor
proporción en anemias ferropénicas y en las
megaloblásticas. En la eliptocitosis hereditaria alcanzan
el 90% de los elementos rojos.
6)
Esquistocitosis: Formas en triángulo, casco o lágrimas,
ect., por fragmentación de hematíes. Suelen registrarse en
las hemólisis mecánicas.
7)
Dianocitos o células en diana ("target celis"): Hematíes
con zona central abultada, más coloreada, rodeada de halo
pálido y anillo periférico normales. Aparecen en anemias
hemolíticas hemoglobinopáticas (talasemia y otras). También
en ictericia obstructivas o hepatocelulares (SHERLOCK).
8)
Drepanocitos o células falciformes: Hematíes en forma de
guadaña o semiluna ("sickle-cellis"). Típicos de la
hemoglobinopatia S., pero también en otras.
9)
Acantocitosis: hematíes erizados con espinas o
espículas. Puede ser un hallazgo sin significación clínica o
un artefacto osmótico. Otras veces corresponde a una
a-beta-lipoproteinemia (con retinitis pigmentaria y ataxia)
pero también se ha descrito en las anemias hemolíticas
microangiopáticas, en la púrpura trombopénica, en el déficit
de piruvato-quinasa, incluso en carcinomas, cirrosis y en la
uremia.
I. Anemia
Suele
entenderse por "anemia" un número de eritrocitos inferior al
normal, es decir, una "oligocitemia" de la serie roja.
algunos médicos no siguen leyendo el resultado del hemograma
rojo de un paciente si la cifra de hematíes es normal, pero
hay que recordar que entonces puede pasar inadvertida una
verdadera anemia, es decir, un déficit de hemoglobina, que
es el concepto funcional de aquella, compatible con un
recuento normal o apenas alterado: hace falta conocer el
valor hematocrito y la concentración de hemoglobina.
Escapa al
objetivo de esta obra la exposición minuciosa de los tipos y
causas de anemia. Interesa recordar solamente que la
caracterizaron semiológica de toda anemia, previa al
razonamiento diagnóstico, exige el conocimiento de otros
datos hematológicos, o por lo menos de unos de ellos: el
"valor globular" o cromemia, y el tamaño de los hematíes.
Si sabemos que
el valor globular en aquel enfermo determinado es superior o
inferior a la unidad, podemos catalogar la anemia como
"hipercroma" o "hipocroma", respectivamente. Si poseemos el
dato del carácter "macrocitario" o "microcitario" de los
hematíes, una y otra calificación de la anemia que, en
líneas generales, supone una clasificación identificable con
la primera, permite enjuiciar el tipo fundamental a que
pertenece.
A) Anemias
y microcitarias. (H.C.M. = Hb corpuscular media < 27
micro-microgramos. V.C.M. = vol. corpuscular medio < 80
micras cúbicas). Valor globular < 1.
1) Anemias
ferropénicas. Cursan con hiposideremia
a)
Por pérdidas de sangre. En las hemorragias agudas o
crónicas, a menudo ocultas.
b) Por
carencia exógena en dietas insuficientes o monótonas (pobres
en proteínas animales, frutas y verduras).
c) Por
malabsorción del Fe: exceso de fosfatos o fitatos de los
cereales en la dieta, á. cítrico, alcalinos, exceso de moco,
aclorhidria, sprue y esteatorreas, gastrectomía, diarreas
crónicas, etc.
Por
requerimientos o consumo exagerados, endógenos: crecimiento,
pubertad femenina, embarazo, infecciones, neoplasias, etc.
e) Por
defecto de transporte plasmático: atrasferrinemia y grandes
depleciones proteicas crónicas (síndrome nefrótico con
proteinurias masivas).
2) Anemias
sideroacrésticas, es decir por déficit de utilización del
Fe, Cursan con hipersideremia: Anemia sideroblásticas
idiopáticas o adquiridas.
3) Anemias
por bloqueo o atesoramiento del Fe en los tejidos:
Hemocromatosis, hemosiderosis pulmonar idiopática, anemia
de los prematuros.
4) Anemia
por hemoglobinopatías "cuantitativas", por retraso en la
síntesis de globina: La talasemia "mayor" y "menor".
B) Anemias
macrocíticas e hipercromas (H.C.M. > 32 picogramos; V.C.M.
>94 micras cúbicas). Valor globular >1.
I)
Megaloblásticas (Macrocitos ovales - "migalocitos" - en
sangre periférica. Macroeritroblastos con cromatina fina y
particulada = " megaloblastos" en médula).
1) Anemias
carenciales en vimatina B12`
a)
Por carencia exógena (dieta): Vegetarianos estrictos.
b) Por
malabsorción intestinal:
De
origen gástrico: Anemia perniciosa genuina,
postgastrectomía, etc.
De
origen ilial: Defecto, congénito, infestación por
botriocéfalo (efecto competitivo), destrucción bacteriana de
B12 (asa ciega, estenosis, divertículosis),
lesiones parientales (sprue, resección, enfermedad de Crohn,
radiaciones, etc.) hiperacidez del medio (síndrome de
Zollinger), falta de Ca, drogas, alcohol,
neomicina, colchicina, PAS).
2) Anemias
carenciales en ácido fólico
a) Por
dietas insuficientes (ebullición prolongada).
b) Por
absorción intestinal: Congénita, por lesiones
duodenoyeyunales, resección, sensibilidad al gluten, Crohn
yeyunal, por agentes diversos (contraceptivos,
anticomiciales, alcohol, etc.)
c) Por
antagonistas del ácido fólico, aminopterina, metrotrexate,
diamidinas, trimetroprim, etc.
d) Por
consumo excesivo: Embarazo, hipertiroidismo, síndromes
mieloproliferativos, anemias hemolíticas.
3) Anemias
hereditarias por defecto en la síntesis de DNA.
4) Anemias
adquiridas (drogas) por alteración de la síntesis de DNA.
II) No
megaloblásticas (macrocitosis simple)
1) Anemias
hiperregenerativas (eritropoyesis acelerada): anemia aguda
post-hemorrágica, anemias hemolíticas.
2) Anemias
carenciales en vitamina C (escorbuto) o B (pelagra).
3) Anemias de
origen diverso: hepatopatías, mixedema, anemia aplástica.
C)
Anemias normocíticas (H.C.M. = 28-32 pg; V.C.M.= 82-92
micras cúbicas). Valor globular =
± 1.
1) Hemorragia
aguda reciente.
2) Anemias
hemolíticas.
3) Anemias
aplásticas y mieloptísicas.
4) Anemias
endocrinas.
5) Anemia
nefrógenas.
II.
Poliglobulia. Hay que descartar primero la falsa
poliglobulia por espesamiento de la sangre -
hemoconcentración por deshidratación - que puede presentarse
en el shock y también en otros tipos de hipovolemia como
observó EPPINGER en la hepatitis aguda. Y pensar luego en
las poliglublias sintomáticas o secundarias.
1) Hipóxicas,
por insuficiencia respiratoria, cardiopatías congénitas con
"shunt" venoarterial, mal de montaña crónico (enfermedad de
Monge), metahemoglobinemias, etc. (por aumento de
eritripoyetina).
2) Renales,
por hidronefrosis, riñón poliquístico, hipernefroma,
estenosis, arteria renal, etc.
3)
Paraneoplásicas, en cáncer hepático primitivo, tiroideo,
hemangioblastoma de cerebelo, tumores ováricos,
feocromocitoma, etc.
Por fin, puede
tratarse de una poliglobulia primitiva, es decir, de un
síndrome mieloproliferativo: policitemia vera, que sobre
proporcionar cifras en general más altas, se acompaña de
leucocitosis y trombocitosis. También pueden incluirse aquí
la metaplasia mieloide idiopática (osteomielosclerosis), la
leucemia mieloide crónica, etc.
Hemoglobina
La
concentración normal en sangre oscila alrededor de los 15 g
por 100 ml (en el varón ± 16,3 y en la mujer ± 14,5).
Aparte de estos valores promedio, los límites normales son
de 13,5 a 18 en el varón, y de 11,5 a 16,4 en la mujer.
Dieciséis
gramos por 100 ml corresponden a 100% de hemoglobina
(antiguamente la correspondencia era de 14 g = 100%); en
tantos por ciento se estiman como normales los comprendidos
entre 85 y 105%.
Actualmente,
en muchas clínicas, para el examen rutinario de la serie
roja, se prescinde de la cifra de hematíes y se determina
sólo la proporción de hemoglobina. Por debajo del 80% se
reconoce anemia, y por encima de 110 %, poliglobulia. En
virtud de las variaciones de tamaño de los hematíes, las
anemias posthemorrágicas y ferropénicas en general
determinan un descenso mayor en la cifra de hemoglobina que
las macrocitarias (perniciosa y otras), a igualdad de cifras
eritrocitarias: existe mayor correspondencia
hemoglobina-hematocrito que entre número de hematíes y valor
hematocrito.
Hoy se sabe
que existen varios tipos de hemoglobina (Hb) - según
pequeñas variaciones en la secuencia de aminoácidos, que
pueden deslindarse por electroforesis-. Aparte de la normal
del adulto (HbA) existe la variente A2, también del adulto,
y la fetal (F), todas ellas fisiológicas. Patológica es la
presencia de estas últimas en proporción superior al 4%.
Otras hemoglobinopatías estriban en la aparición de
hemoglobinas "anómalas" o propiamente patológicas, debidas a
sustituciones en las cadenas de aminoácidos; entre ellas
tenemos la M, G, S, C, E, H, I y otras. El tipo de
hemoglobina condiciona un cambio morfológico en el hematíe
y, a menudo, una menor resistencia a la hemólisis.
Así, la HbF
condiciona hematíes en diaria ("target-cells") y determina
la talasemia maior o anemia de Cooley. Un exceso de HbA2
conduce a la talasemia minor. La HbS modifica en guadaña o
en semiluna la forma de los hematíes y es la base de la
anemia depranocítica o de células falciformes
("sickle-cells").
Metahemoglobinemías
La meta-Hb
contiene Fe trivalente en lugar del bivalente normal y
resulta inútil para transportar oxígeno. En el sano, existe
del 0,5 al 1,7% de Hb en forma de meta-Hb. Se habla de
metahemogloginemia en clínica cuando la proporción de ésta
asciende por encima del 10% de la Hb total o en cifras
absolutas a más de 1,5 g por 100 ml,; entonces aparece
cianosis. Ocurre en los siguientes casos:
1) Forma
adquirida (meta-Hb tóxica), debida a agentes químicos que
convierten la Hb en meta-Hb: nitratos, anilinas, fenocetina,
sulfamidas, percloratos, etc.
2) Forma
congénita: comprende la hemoglobinapatía por HbM, en la que
está alterada la secuencia de aminoácidos en la globina y la
disenzimática (falta de diaforasa). En ambas existe
cianosis desde el nacimiento.
Methemalbúmina
Es la unión de
la albúmina con el complejo Fe-protoporfirina y hematina.
Su presencia da un color café al suero durante varios días.
Aparece en:
1)
Pancreatitis aguda, en su forma hemorrágica, sobre todo.
2) Embarazo
ectópico, escorbuto, trombosis mesentérica, hematoma
intra-abdominal, estrangulación intestinal y en general en
procesos con hemolisis intravascular.
Es el producto
de digestión extravascular de la Hb por los enzimas
pancreáticos liberados localmente.
Retículocitos
Reconocibles
en la extensión de sangre por tinción especial (coloración
"vital" con el azul cresil), a diferencia de los hematíes
con "punteado basófilo" visibles, cuando existen, en la
preparación teñida con el Giemsa.
Normalmente
existen de 5 a 15 retículocitos por cada 1000 hematíes. En
cifras absolutas: de 25000 a 50000/mm3.
Abundan
notablemente en todos los estados hiperregenerativos de
eritropoyesis y entonces suelen ocasionar una sedimentación
"velamentosa", es decir, difuminada, en el límite entre la
columna roja y el suero, al practicar la V.S.G.
Se observan,
pues, en la anemias hemorrágicas y hemolíticas siempre que
exista buena respuesta hematopoyética, y especialmente como
crisis retículocitaria tras la administración de hierro en
todo estado ferropénico o tras la administración de hígado,
B12 o ácido fólico en la perniciosa y anemias sensibles a
estos medicamentos. Esta retículocitosis terapéutica
constituye una corroboración del diagnóstico.
Disminuye su
número en las anemias aplásticas.
Punteado
basófilo en los hematíes
Normalmente
puede existir un fino punteado basófilo en todos los estados
de reneración eritrocitaria. El punteado basófilo
patológico es mucho más grosero y de coloración más
intensa. Se debe a un acúmulo de ribosomas aumentados
(BEGEMANN, 1970). No debe confundirse con las granulaciones
de los retículocitos: éstas sólo aparecen en la tinción
"vital", por el azul cresil; las del punteado basófilo en
las extensiones corrientes teñidas por el Giemsa.
El punteado
basófilo patológico aparece:
1) En muchas
anemias tóxicas, especialmente en la intoxicación por el
plomo, constituyendo un signo característico para el
diagnóstico precoz del saturnismo crónico oligosintomático.
Pero también en otras intoxicaciones por metales pesados,
oro, plata, mercurio, incluso bismuto y cinc. Puede
encontrarse igualmente en la intoxicación por arsénico,
benzol, anilinas, etc.
2) En algunas
anemias hemolíticas hereditarias y adquiridas.
3) A veces en
las leucemias.
Valor
hematocrito o volumen globular
(PCV = "Packed
Cell Volume" en la literatura anglosajona).
Representa la
proporción de glóbulos rojos a plasma, en la sangre
circulante, y se expresa en volúmenes pro ciento; p. ej., en
c.c. de hematíes por 100 c.c. de sangre. Su determinación
puede efectuarse por centrifugación de la sangre hecha
incoagulable con heparina u oxalato y lectura directa en
tanto por ciento según el nivel que alcanza la masa
globular.
Normalmente,
en el adulto las cifras oscilan entre 36 y 50%, con una
media de 43 (concretamente, en el varón los valores son más
altos con una media de 46 y unas cifras extremas de 43 a 49,
mientras que en la mujer la media es de 40 y los límites
fisiológicos van de 35 a 45%). En el niño los valores
normales son más altos al nacer -56%- y durante el primer
mes van decreciendo progresivamente hasta cifras mínimas
-35%- al final del primer año, para reascender
paulatinamente durante la infancia y adolescencia.
El valor
hematocrito depende, en primer lugar, del número de hematíes
circulantes, pero también de la forma y tamaño de los mismo:
de ahí su limitado interés clínico. Sin embargo, dada la
simplicidad y rapidez de su medición, puede utilizarse, en
un mismo enfermo, como índice relativo de las variaciones de
glóbulos o plasma. También sirve para la determinación del
"volumen globular medio".
Aproximadamente la cifra del hematocrito nos indica el
número de hematíes por milímetro cúbico con sólo
multiplicarla por 100000. Así, un hematocrito de 43%
corresponde, más o menos, a 4300000 hematíes. Naturalmente,
si existe microcitosis "caben" más eritrocitos en aquel
volumen hematocrito, y si hay macrocitosis aquella
correspondencia requiere también una corrección, en este
caso disminuyendo el número de hematíes.
Valoración
patológicas
I. Valor
hematocrito alto. Puede depender de una poliglobulia
genuina o de una disminución del volumen plasmático
-hemoconcentración- por pérdidas acuosas importantes, como
en la deshidratación primitiva o secundaria, en el shock, en
las quemaduras, etc. En estas falsas poliglobulias se
obtienen valores hematocritos muy elevados que pueden llegar
al 60 ó 70%.
II. Valor
hematocrito reducido. En todas las anemias.
Volumen
Corpuscular Medio
(M.C.V.)
Para conocer
las dimensiones, en el espacio, de los eritrocitos, no basta
la determinación del tamaño de los hematíes por la medición
microscópica de su diámetro, dada la morfología discoidea de
estas células y las variaciones de unas a otras. Por ello
se recurre actualmente, cuando se desean valores promediales
más exactos, a la medición del "volumen corpuscular medio".
La fórmula empleada es la siguiente:
Valor
hematocrito (en ml/1000)
V.C.M.=
------------------------------------------------
Hematíes (en
millones/mm cúbico)
El resultado,
expresado en micrones cúbicos, oscila normalmente entre 80 y
94; volumen corpuscular "normocítico".
Valores
superiores a 94 se observan en las anemias macrocíticas, e
inferiores a 80 en las microcíticas.
Ciertamente,
en la práctica, el médico habituado a la observación
microscópica de extensiones de sangre diré inmediatamente si
la examinada es micro, normo o macrocitica.
Tabla de
equivalencia aproximada entre valor hematocrito y número de
hematíes
Hematíes Hematocrito
6 050
000 55
5 300
000 50
4 950
000 45
4 400
000 40
3 850
000 35
3 300
000 30
2 750
000 25
Calculo
aproximado: Al valor hematocrito expresado en millones se
suma el 10%. Ejemplo: a un valor hematocrito de 40% se
calcula 4 000 000 + el 10 %, o sea 400 000, lo cual dará una
cifra de hematíes de 4 400 000. Si el valor globular es
bajo, los hematíes no corresponden al hematocrito. Ejemplo:
a un valor hematocrito de 30%, en lugar de 3 300 000
hematíes puede hallarse una cifra de 4 500 000 si el valor
globular es de 0.60.
Contenido
hemoglobínico de los hematíes
("valor
globular")
Puede
expresarse de diversas formas. El más sencillo y conocido
es el valor globular o cromemia (C.I. = índice de color, en
la literatura anglosajona):
Hb
V.G. =
--------------------
2 x E
Hb significa
aquí hemoglobina en % de lo normal y E las dos primeras
cifras del recuento de eritrocitos por milímetro cúbico.
Normalmente el
V.G. es 1, con oscilaciones entre 0,9 y 1,1. Un V.G. bajo,
inferior a 0,9, se observa en las anemias hipocromas, y
alto¨-superior a 1,1 - en las hipercromas: perniciosa, etc.
Modernamente,
y para mayor precisión, muchos hematólogos formulan la
cromemia de otra forma:
Hemoglobina
corpuscular media (H.C.M.), es decir, la proporción real
de Hb que corresponde, por término medio, a cada hematíe, en
cifras absolutas.
Hb (en gr/1000
ml)
H.C.M. =
-------------------------------
E (en
millones/mm3)
Este resultado
se expresa en micro-microgramos y normalmente importa 29,5
yy, con límites entre 27 y 32. Las anemias hipercromas
superiores a 32.
También puede
determinarse la concentración de Hb por eritrocito en % o
sea la llamada concentración corpuscular media de
hemoglobina (C.C.M.H.). Se obtiene así:
Hb
(en gr/1000 ml)
C.C.M.H. =
------------------------------- x 100
Hematocrito (en ml/100 ml
La
concentración normal es, aproximadamente, de 35%, con
límites entre 35 y 38. Se consideran hipocromas las anemias
cuya concentración corpuscular de Hb es inferior a 30. Pero
no existen procesos con concentraciones superiores a las
normales: en las llamadas anemias "hipercromas" los hematíes
parecen más oscuros por su mayor grosor y, efectivamente,
contienen más Hb en cifras absolutas, pero no están más
saturados que los normales en Hb por unidad de volumen
celular.
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