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Como tomar una muestra de orina?
La toma limpia es un método de obtención de una muestra de orina que
se envía para hacer varias pruebas, incluyendo análisis y cultivo de
orina.
Nombres alternativos
Recolección de orina (toma limpia); espécimen de orina de toma
limpia
Forma en que se realiza el examen
Niño o adulto:
Para tomar la muestra de orina, la persona recoge una "cantidad
limpia" (de la mitad de la micción). Para esto, los hombres y los
niños deben tener limpia la cabeza del
pene,
mientras las mujeres y las niñas deben lavar el área que hay entre
los labios de la
vagina
con agua y jabón y enjuagar muy bien. Cuando se inicie el proceso de
eliminación de la orina, se debe dejar que una pequeña cantidad de
ésta caiga a la taza del baño (así se limpia la uretra de sustancias
contaminantes). Posteriormente en un recipiente limpio se recomienda
recoger aproximadamente una o dos onzas (30 a 60 ml) de orina y
retirarlo. Finalmente, se debe entregar este recipiente al médico, a
su asistente o al laboratorio.
Lactantes:
Es necesario lavar completamente el área alrededor de la uretra y
abrir una bolsa colectora de orina (bolsa plástica con una cinta
adhesiva en un extremo) y luego colocar la bolsa sobre el bebé. Para
los hombres se puede colocar todo el pene dentro de la bolsa
adhiriendo la cinta adhesiva a la piel; para las mujeres, la bolsa
se coloca sobre los labios mayores y para los bebés se debe colocar
un pañal (y toda la bolsa). Se recomienda revisar al bebé
frecuentemente y retirar la bolsa después que éste haya orinado en
ella. En el caso de bebés activos, es posible que se tenga que
repetir el procedimiento ya que se puede mover la bolsa,
dificultando la obtención de la muestra. Finalmente, se debe
entregar este recipiente al médico, a su asistente o al laboratorio.
Preparación para el examen
Se le suministran al paciente un recipiente para la muestra y las
instrucciones para la limpieza y recolección. Si la recolección de
la muestra se está haciendo en un bebé, se pueden necesitar un par
de bolsas adicionales.
Lo que se siente durante el examen
En raras ocasiones, los niños pueden presentar una reacción cutánea
local a la cinta utilizada en las bolsas recolectoras.
Razones por las que se realiza el examen
Se utiliza el método de toma limpia para
evitar la contaminación de la muestra de orina con bacterias que
suelen estar presentes en la uretra y que aparecen en las muestras
de orina excretada. Este examen se utiliza para los
análisis de orina
de rutina, un cultivo de orina u otros exámenes de orina que
requieren muestras de orina no contaminadas para que los resultados
sean precisos.
Consideraciones especiales
Éste es un método común utilizado para la
recolección de orina. Se puede presentar un resultado falso negativo
en el cultivo de orina como consecuencia del uso reciente de
antibióticos.
Color
Normalmente, clara, casi como agua, en las orinas diluidas después
de bebidas copiosas. Amarilla como paja, ámbar o aceite en las
diuresis medias, y más oscura, color caoba, en las diuresis
reducidas, por comida seca o perdidas extrarrenales de agua
(sudoración profusa). Cualquier cambio de coloración obliga a
excluir la posibilidad de una "contaminación" artificial,
intencionada o accidental, de la orina ya emitida.
1. Orina incolora.
a)
En las grandes diuresis por mercuriales u otros fármacos.
b) En la diabetes insípida (con densidad baja) y en la diabetes
mellitus no tratada (con densidad alta).
e) En la insuficiencia renal avanzada. Una oliguria incolora es
típica de la fase final de la insuficiencia renal.
d) En la "orina espástica" de las taquicardias paroxísticas.

2. Orina amarilla, intensamente (pues por lo normal la orina ya
es amarilla).
a)
En todas las orinas densas, por oliguria de origen extrarrenal.
b) En la ictericia de cualquier origen, en sus comienzos. Luego, si
aumenta la coluria, la orina se hace rejo-pardusca y, por fin, hasta
negruzca o de tono verdoso.
c) En la anemia perniciosa y en la ictericia hemolítica, aunque el
tono suele ser rosado en ambas (urobilina).
d) El uso terapéutico de las flavinas, mepacrina, el ácido pícrico,
el ácido crisofánico (contenido en el ruibarbo y el sen), la
furadantina y la misma riboflavina contenida en los preparados
polivitamínicos o suministrada aisladamente, pueden ocasionar orinas
marcadamente amarillas.
3. Orina roja o rosada.
a)
En las oligurias febriles de las infecciones, la orina es "cargada"
o "encendida". También en la oliguria de la insuficiencia cardiaca
congestiva.
b) En las hematurias, la orina es roja y translúcida, más o menos
turbia.
c) En las hemoglobinurias, la orina roja es transparente. También en
las miogiobinurias.
d) después de tomar piramidón, antipirina y derivados. Lo mismo
puede ocurrir con otros medicamentos: ruibarbo, sen, cáscara
sagrada, fenoltaleina, santonina, si la orina es alcalina. También
hay que tener en cuenta la eosina, el mercurocromo, dinitrofenol,
piridium, neotropina, prontosil, rifampicina, etc.
e) En las porfirinurias, la orina reciente es rojiza (vino de
Oporto), pero luego se va oscureciendo. Puede estar en relación con
intoxicación por el plomo o por ciertos hipnóticos (sulfonal,
trional, tetronal, etc.). En todos estos casos la orina puede ser de
color normal en el momento de emitirla, pero bajo la acción de la
luz se va coloreando. En la anemia perniciosa y en la ictericia
hemolítica, el color es a menudo rojo o pardusco (eliminación de
urobilina en exceso).
g) A veces por la ingestión copiosa de remolacha, setas, pastelería
teñida con anilinas, alimentos tratados con fuchsina, etc.
4. Orina parda ("cerveza negra").
a)
En las ictericias parenquimatosas y mecánicas, con típica coloración
amarillenta de la espuma al agitarla.
b) En ciertas hematurias: en la glomerulonefritis aguda la orina a
mkenudo parece café (ADDIS ) y otras veces "agua de lavar carne".
c) El ruibarbo, cáscara sagrada, sen y otros purgantes, si la orina
es ácida.
d) Por instilaciones de argirol.
e) En las metahemoglobinurias: intoxicación por clorato de potasa,
nitritos, fenilhidrazina, anilinas, etc.
5. Orina negruzca (generalmente se va oscureciendo al cabo de un
rato de emitida).
a)
En los melanosarcomas y otros tumores melánicos, la orina puede ser
francamente negra por la eliminación de melanina.
b) En la alcaptonuria, las ropas quedan también teñidas (eliminación
de ácido homogentisínico).
c) En ciertas hematurias.
d) En la intoxicación por ácidofénico y derivados.
e) En la fiebre hemoglobinúrica del paludismo tropical.
6. Orina blanquecina o lechosa.
a) En la quiluria.
b) En ciertas lipurias masivas.
e) En las piurias marcadas.
d) En la oxalosis o hiperoxaluria.
7. Orina verdosa o azulada.
a) En ciertas ictericias antiguas, sobre todo al dejarla reposar. b)
En la intoxicación por timol, fenol, liso¡, etc.
c) Por la ingestión de santonina si la orina es ácida.
d) La eliminación de azul de metileno a escasa concentración da una
ori-
na verdosa; si la concentración es mayor, la orina es de color azul.
e) En las infecciones por b. piociánico.
J) En una de las variantes del síndrome de Fanconi (síndrome de los
pafiales azules) en el que la aminoaciduria es preferentemente de
triptófano y se asocia a hipercalcemia idiopática y nefrocalcinosis.
8. Orina turbia.
a) En todas las piurias.
b) En las fósfaturias; aunque sea normal la cantidad de fosfatos, un
pH muy alcalino los precipita. Debe considerarse fisiológica cierta
turbidez por alcalosis compensada al levantarse y durante la fase
gástrica
de la digestión.
c) Las orinas fermentadas.
Volumen y densidad de orina
Poliuria. Ante toda poliuria es preciso medir
la densidad de orina de 24 horas. Entonces puede clasificarse la
poliuria como "hiperdensa", es decir, con orina concentrada a pesar
de la aumentada eliminación, o bien como poliuria "hipodensa", con
cifras cercanas a la del agua.
1.- Poliuria hiperdensa.

Prácticamente puede decirse que siempre corresponde a una diabetes
sacarina.
2.- Poliuria hipodensa.
Crónicamente:
1) En la diabetes insípida genuina, es decir, por insuficiencia
incretora de adiuretina ("A.D.H.").
Etiológicamente los casos pueden clasificarse en dos grupos:
A) Diabetes insipida primaria, es decir, sin otra
enfermedad reconocible. Se describe una forma familiar y otra
idiopática, sin antecedentes familiares, admisible sólo por
exclusión, tras vigilancia prolongada. Existe, además, una diabetes
insípida por insensibilidad de los osmoreceptores, de carácter
igualmente hereditario y familiar.
B) Diabetes insípida secundaria o sintomática, con
evidentes lesiones en el sistema diencefalo-hipofisario:
a) de origen traumático, accidental o
quirúrgico (secuela neuro-quirúrgica).
b) de naturaleza neoplásica, ya sea como
tumor primitivo (adenoma eosinófilo pituitario, craneo-faringiorna,
meningioma, epidermoide, dermoide, teratoma, cordoma, pinealoma,
glioma óptico, osteoma de células gigantes) ó metastásico (cáncer
pulmonar o mamario, especialmente).
c) de origen vascular, por hemorragia
postpartum de hipófisis: acompaña rara vez al s. de Sheehan.
d) de carácter infeccioso: por abscesos,
granulomas, encefalitis o meningitis.
e) en enfermedades sistemicas: sarcoidosis,
leucemias, linfomas, y especialmente lipoidosis del tipo de la
enfermedad de Hand-Schüller-Christian, que es una de las causas más
frecuentes de diabetes insipida.
f) por inhibición transitoria. sin lesión,
en el alcoholismo agudo: no es una poliuria crónica.
2) En la Diabetes insípida nefrógena", por insensibilidad
tubular a la hormona antidiuética. Existen formas congénitas y
adquiridas. Son pitresínresistentes.
3) En la acidosis renal tubular, con orinas alcalinas siempre
con pH superior a 6, a pesar de los intentos de acidificación.
4) En el hiperaldosteronismo primario ó sindrome de Conn, por
neoplasia suprarrenal. Se acompaña de hiperpotasuria é hipopotasemia
con hipernatrernia. También en el síndrome de Bartter, por
hiperplasia yuxtaglomerular.
5) En la "seudo-diabetes insípida paratireógena" (LABHART), es
decir, en el hiperparatiroidismo. Esta poliuria se asocia con
hipercalciuria.
6) En la dipsomanía o potomania de carácter psicopático.
Constituye la llamada polidipsia primaria, pero de ésta existe una
forma orgánica -muy rara postencefalítica.
7) En la cistinosis, aunque luego se trata de una poliuria
isotónica, por insuficiencia renal.
8) En el feocromocitoma, ocasionalmente, pero en el niño en un
25 % de casos (H UME).
Pasajeramente:
1) En la fase poliúrica, de "incontinencia tubular" de la
insuíficiencia renal aguda. Va con pérdida de electrólitos y amenaza
de deshidratación.
2) En forma de "urina spástica", es decir, como crisis
poliúrica, despu¿s de un acceso de jaqueca o de asma, o al cesar una
taquicardia paroxística.
3) En la defervescencia de una neumonía coincidiendo con la
crisis clínica.
3. Poliuria isodensa, isotónica. Corresponde a una nefropatía
adquirida nefritis crónica, pielonefritis crónica que ha alterado
gravemente la función renal. Así, en la '"poliuria compensadora" u
"obligada" de la insuficiencia renal crónica.
En estos casos la poliuria es discreta: 2 6 3 litros al día y se
comprueba hipo o isostenuria, es decir, una densidad uniforme en las
muestras de orina de los distintos días y en torno a 1010, es decir,
igual o cercana a la del plasma.
Oliguria. Diuresis < 400 m/24 h. Interesa
averiguar si constituye indicio de retención renal o pre-renal de
agua, o por el contrario, de falta de agua en el organismo
(deshidratación). Para ello conviene conocer, además, la densidad de
la orina.
1.
Oliguria hipodensa. Indica nefropatía. Ocurre con brusca
presentación en la fase inicial de la insuficiencia renal aguda por
lesión tubular (necrosis tóxica, riñón de shock, etc.). Si < 40 ml =
"anuria". También, paulatinamente, en la fase final de la
insuficiencia renal crónica.
2. Oliguria hiperdensa:
1) En la deshidratación de cualquier origen.
2) En el post-operatorio inmediato (24-36
horas), o despu¿s de un traumatismo en general, como respuesta
metabólica a la agresión.
3) En ciertas nefropatias: glomerulonefritis
aguda, obstrucción de vías, etc.
4) Durante la formación de edemas en los
síndromes hidrópicos.
5) En la insuficiencia circulatoria de
origen cardíaco o periférico (colapso).
6) En la insuficiencia hepática aguda.
7) Por retención tisular de agua en la
formación del bloque neumónico ó de cualquier congestión
inflamatoria.
8) En el mixedema.
9) En la hipersecreción de hormona
antídiurética: a veces en la meningitis tuberculosa y otros procesos
cerebrales; o por secreción ectópica de ADH, en algunos carcinomas
de pulmón.. Coexisten retención acuosa e hiponatremia (síndrome de
Schwartz Bartter).
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